Mis antepasadas las brujas

Me he vuelto fan de las brujas sin sombrero ni gato negro, de esas que no son de cuento de hadas y he decidido declararlas oficialmente mis antepasadas.


Ilustración: Marta A.


Por mucho que me emocionen las historias de fantasía, los cuentos y los relatos mágicos, tengo que desechar ese producto que siempre nos han vendido de mujeres con poderes sobrenaturales y perversas. Hay veces que cuando pienso en alguna mujer que ha hecho alguna cosa malvada me sale decir: Qué bruja. Así, sin darme cuenta, sigo fielmente uno de los significados de esta palabra que nos enseña la RAE, el de la mujer maligna. De esta forma y a lo tonto, continúo perpetuando esta palabra estigmatizada y llena de connotaciones negativas.

La idea de bruja mala adoradora del Diablo que se ha ido transmitiendo hasta nuestros días, fue creada en el siglo XV. Se difundió por toda Europa mediante una serie de tratados de demonología y manuales para inquisidores que se publicaron desde finales del siglo XV hasta avanzado el siglo XVII. En estos tratados se definió el rol y las características de la bruja. El libro más importante de todos y que fue el pilar de la caza de brujas se llama Malleus Maleficarum y afirma joyitas como estas:

Toda la brujería proviene del apetito carnal que en las mujeres es insaciable.

La mayor cantidad de los brujos son del sexo frágil porque las mujeres son más crédulas, más propensas a la malignidad y embusteras por naturaleza.

Me niego a perpetuar este estigma así que he decidido cambiar la RAE por el Sánscrito, donde la palabra bruja significa mujer sabia. He buscado información sobre ellas que me ha llevado a hacer una limpieza mental y a crearme un nuevo modelo de bruja, mucho más auténtica y cercana.

Las brujas eran mujeres que no estaban adaptadas a su tiempo, eran extrañas, no eran comprendidas por su sociedad y no compartían los valores integristas obligatorios de su época. Muchas se rebelaron de la mejor forma que sabían, simplemente siendo independientes y haciendo las cosas a su manera. Por tal osadía se decidió silenciarlas a base de fuego.

En aquella época solo los hombres podían hacer ciencia, a las mujeres no les estaba permitido. Las brujas eran aquellas que probaban a curar y realizar medicinas a base de productos naturales. La gente no podía explicar científicamente los resultados de sus pócimas, así que lo llamaban magia. Hoy esa magia es ciencia. Muchas de las medicinas que compramos están compuestas por ingredientes que ellas cogían en el campo y en los bosques. Eran mujeres que aunque crearan miedo o desconfianza eran respetadas, y tuvieron un rol social muy importante en la Edad Media; ya que además de curanderas, eran consejeras y guías de otras personas con inquietudes vitales, con creencias y fes diversas o que querían estar en contacto con la naturaleza. La gente acudía a ellas para encontrar soluciones a los problemas humanos, así que eran una respuesta al sufrimiento y a las crisis de aquellos tiempos. El problema es que las brujas se encontraban entre las personas más humildes y de bajo estatus socio-económico, lo que las hizo más vulnerables a las persecuciones.

En nombre de un Dios y en nombre de la moral, se llevó a cabo un genocidio sin que hubiera guerras declaradas. Fue una búsqueda de un diablo inexistente, un diablo que en todo caso y, desde mi punto de vista, estuvo camuflado en forma de acusaciones, de torturas y de sentencias de muerte.

Historiadores e investigadores estiman que el número de víctimas se situó entre 50.000 y 100.000, una proporción bastante grande teniendo en cuenta la población europea de la época. Y entre estos condenados a muerte, se estima que alrededor del 80 % de las víctimas fueron mujeres. El 20 % restante eran hombres, la mayoría catalogados como errantes; es decir, pobres y vagabundos, nómadas, judíos y homosexuales.

Lo que hicieron aquellas personas dando caza a las brujas fue negar los pilares de su propia religión. Fue un insulto hacia su Dios, a los fieles y a sí mismos como creyentes que partió del mero hecho de tener miedo a las alternativas y de no querer perder el control de la sociedad. Nada tuvo que ver con la energía que mueve el universo; simplemente fueron bajezas humanas, esas imperfecciones agudas de un tipo de animal sediento de motivación de poder.

Pues bien, si la sociedad no hubiese cambiado desde entonces, me parece que gran parte de las mujeres que conozco, incluyéndome a mí misma, seríamos carne de las cenizas.

Las que no son religiosas, las que salen a manifestarse y a declarar sus principios a viva voz, las que se dedican al sector sanitario, las abuelas sabias, las que van a abrazar a los arboles y a declarar su amor al río y a los animales, las naturistas y homeópatas, las obsesionadas con los tés, las que tienen relaciones sexuales sin estar casadas, las que tienen relaciones extra-matrimoniales, las que aman a más de un hombre, las que aman a más de una mujer, las que hacen yoga, taichi, reiki o pilates, las que son religiosas pero tienen además una de las características anteriores, etcétera. Todas estaríamos muertas re muertas.

Seríamos recordadas con una escoba entre las piernas, con sapos y culebras en los tarros de cocina, con el diablo que nos arropaba por la noche… Y un sin fin de dedos acusadores que nos señalarían por la espalda.

 

Me despido, nos vemos en el aquelarre de la vuelta de la esquina.

La bruja

Cansada de caminar

 bajo una blasfemia secular

 -el hambre, los embarazos, los

 golpes-

 un día decidí volar.

 Fue tan fácil:

 un suave salto, un empujón

 y -pez metafísico-

subvertí las leyes de la gravedad

 universal.

 

No el vuelo

 -desesperación alada-

 perturbó a curas y carceleros

 sino mi libertad

 a la que se le gritaba:

¡Es el escándalo! ¡El escándalo!

 ¡Mátenla!

M.T. D’Antea

 

24 Comentarios

  1. Estoy de acuerdo con esta investigación.
    La mujer tiene derecho y obligaciones a la par que el hombre.

  2. Minerva Santoyo

    Tengo 60 años y hace 60 años que se que soy Bruja,me encanta serlo y me da mucho gusto que más mujeres ya se dan cuenta de las antepasadas y lo estamos disfrutando cada día más y más.

  3. Adriana Oliveros Parra

    Desde niña he sabido que llevo una bruja dentro de mí, viví tantos años sintiéndome que no encajaba en casi ninguno de los círculos en los que me movía, pero esa bruja nunca me soltó y me ha guiado hasta ahora , a mis 45 años cuando la reconozco, la honro y la integro con amor a mi ser, y además como regalo extra me ha dado la dicha de conocer (quizá debería decir re-conocer) a mis hermanas brujas igual que yo.

  4. edna gonzalez

    solo una aclaracionsita. bruja en íngles: wich y su origen es wicam. tecnicamente la primer religion del mundo. y si significaba mujer que sabe. y obvio eso a la iglesia catolica no le convenia. mientras menos sabes, más facíl de manipular eres. y mejor publicen la charlita de las brujas, no? y organizamos un aquelarre con toda modernidad.

  5. Yo soy una mujer que ha estado obsesionada (sí, hasta los codos) con las brujas desde que tengo memoria, tal vez los 8 o 9 años. He hecho investigaciones desde entonces y estoy en el proceso de llevarlas a algo más serio. Me ha gustado tu artículo y entiendo que hayas tomado el concepto de «Bruja» desde el punto de vista más objetivo. Pero creo que cabe aclarar que las brujas que tú describes, son sólo la punta del iceberg, hay muchísima más historia detrás de lo que tú mencionas. Las brujas somos muchísimo más que un grupo de mujeres adelantadas a su tiempo, somos una cultura que se remonta a eras prehispánicas. Cuando gustes una platicadita puedes encontrarme en vidaflores30 [at] gmail [punto] com

  6. Cristina

    Excelente artículo, todas somos brujas en el mas profundo significado de la palabra! Y me encanta recordarlo y compartirlo! Felicidades!

  7. Rosario Olm

    Precioso artículo, saludos hermanas brujas !!!!!!

  8. Elizabeth

    es curioso, toda mi vida he tenido la certeza de que si hubiese vivido en esa epoca me habrian quemado por bruja…. de hecho aun hoy despues de ser señalada y prejuzgada por no cumplir los canones sociales de una ¨señorita decente¨ creo que si pudieran me mandarian a la hoguera

  9. os recomiendo fervientemente la lectura de la novela aunque seamos malditas,os va a encantar,esclarece gran parte de la historia de la brujeria y su persecucion

  10. Desde pequea he sabido que, en otra poca, mi muerte hubiera sido entre llamas. Me siento muy orgullosa de ser bruja en todos los aspectos. No debemos olvidar que, teolgicamente, Lucifer fue el primer angel, el que se rebel contra las imposiciones y la tirania de su creador. De ahi que dijeran que se adoraba al Diablo.

  11. wladimir

    buenisimoo!!!!!! todos tenemos algo de brujos jejejj

  12. El MUVIM museo de Valencia recientemente tuvo una exposición llamada Brujas, aquí copio alguno de los textos de la exposición:

    «El arquetipo de la bruja en Occidente asociará a esta con el culto al diablo, inspirador del mal y de toda herejía. Son las féminas las que tienen menor fé, las más predispuestas al mal.»

    «Las brujas se reunían en el aquelarre o sabbat, allí rendían culto a Satanás.»

    «La brujería es una forma de magia, puede encontrarse llena de creencias religiosas, pero su fin siempre consiste en apropiarse de los poderes extraordinarios que proceden de lo sagrado, en su aspecto nocturno y maléfico para realizar las más inusuales y nefastas acciones.»

    «Ni chamanes ni curanderos son brujos. Los chamanes son especialistas religiosos, que desempeñan las funciones de mago, sacerdote y adivino.»

    «La gran magia ceremonial que floreció en el renacimiento siguiendo la tradición hermética y la antigua magia teúrgica no puede ser considerada brujería.»

    «Próspero el mago renacentista de la Tempestád de Shakespeare es todo lo contrario de las adoradoras de Hecate, de las brujas que embaucan a Macbeth y animan su ambición con finalidad de llevarle a la perdición. La brujería siempre es una magia nefasta ordenada a la desolación, la destrucción y la muerte.»

    • hola Hecate,es curioso el concepto de brujeria y bruja que se intenta trasmitir incluso desde las intituciones modernas hoy en dia ,porque en la gran mayoria de culturas ancestrales bruja y chamana eran la misma cosa,por cierto ¿savias que la palabra chaman es de origen ruso y significa sabio? besitos

  13. Con razón me siento orgullosa cuando me lo dicen! Impecable artículo

  14. Uoooh! Siempre me ha gustado cuando me decían: eres una bruja! Ahora tengo mis razones jajajaja. Grandes y divertidos aquelarres. Aquí en Cervera se hace un gran aquelarre, no puede faltar ninguna brujaaa!

    Salud y fuerza!

  15. Buena entrada! La próxima semana también hablaré de antepasadas brujas en una charla sobre genealogía en femenino.

    • Marta A.

      Gracias Mireia !! suena muy interesante lo de tu charla, me encantarìa poder escucharla 😉

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